Los ataques contra objetivos estadounidenses producirán resultados distintos en el sector turístico latinoamericano. México, destino numero uno, puede ver su turismo incrementado y a la vez reducido.

México está en una posición única al estar experimentando un descenso de su turismo a raíz de los ataques terroristas así como un aumento del mismo debido a cancelaciones de otros destinos.

Expertos de turismo dicen que vuelos de larga distancia (sobre todo a Europa) de ciudadanos americanos decaerán durante un cierto tiempo, mientras que vuelos cortos seguirán como siempre e incluso aumentaran en número.

Y México, haciendo frontera con los Estados Unidos, será visto como una alternativa atractiva. Incluso antes de los ataques de septiembre, México, como destino primeramente elegido por residentes norteamericanos, estaba creciendo. El país tuvo un aumento del 6 por ciento en viajes de visitantes estadounidenses, alcanzando los 18.8 millones, según Tourism Industries, agencia administradora de los Estados Unidos de estrategias y promoción de turismo.

“Destinos de “viajes de placer” y “sol del invierno” en temporada alta -noviembre a febrero-, especialmente destinos internos (por ejemplo Florida) o vecinos (México, Caribe), no disminuirán al ser considerados, tradicionalmente, como destinos no prioritarios de ataques terroristas. La industria hotelera y de viajes a través de promociones y políticas de precio, pueden esperar llegar a niveles alcanzados en el año 2000,” escribió Max Starkov, Jefe de Negocios y Estrategia de Point Blank Interactive en New York, en un análisis reciente.

Ejecutivos del turismo mexicano están planeando lanzar una campaña de mercado en los Estados Unidos, promoviendo México como un destino seguro y conveniente.

El resto de Latinoamérica es principalmente visitado por turistas de la región o europeos, dos grupos que lo más seguro no se sentirán tan intimidados por los recientes ataques a los Estados Unidos.

Al mismo tiempo, viajes de residentes norteamericanos a destinacos no-mexicanos son principalmente viajes de negocios, los que se esperan continúen como siempre, al menos a niveles de antes del ataque.

Sin embargo, el empuje de aerolíneas estadounidenses en Latinoamérica puede mostrar un empeoramiento al eliminar rutas no rentables. Continental suspendió su vuelo directo Newark – Rio de Janeiro el día 1 de octubre.

American Airlines, la cual reducirá en un 20 por ciento sus vuelos internos e internacionales, canceló un de sus vuelos de Bogotá, capital de Colombia, a Miami debido a un descenso de demanda, según el diario El Tiempo.